Ese costoso trabajo de averiguar qué te falta para ser feliz... y pensar, y darte cuenta de que necesitas a esa persona, que no la has olvidado. Ni la has olvidado, ni la vas a olvidar. Que vas a seguir sintiendo tus lágrimas sobre tu cara cuando pasas por ese lugar donde ocurrió todo, donde cambió tu vida. Que vas a seguir escuchando esas canciones que tanto te recuerdan a él. Que al levantarte, él va a seguir siendo tu primer pensamiento del día.
Necesitas sus abrazos, sus besos, sus caricias...
Y él, sin embargo, te va demostrando día a día que no le importas nada, que pasa de ti, y que puede vivir perfectamente sin ti. Y ves como va rehaciendo su vida sin ti, que no te presta la más mínima atención, y tú, al contrario. No puedes vivir sin él, lo necesitas, necesitas volver a aquellos tiempos donde todo era tan fácil... bueno, él hacía que todo fuera fácil. Necesitas sus besos, sus abrazos, sus caricias...

No hay comentarios:
Publicar un comentario